3er. Dom de Pascua Ciclo B (Id=275)

Primera Lectura

Ustedes dieron muerte al autor de la vida, pero Dios lo resucitó de entre los muertos

 

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles
3, 12-15.17-19

En aquellos días, Pedro tomó la palabra y dijo:
"Israelitas, ¿por qué se admiran de este suceso? ¿Por qué nos miran como si nosotros hubiéramos hecho caminar a éste por nuestro propio poder o virtud? El Dios de Abrahán, de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros antepasados, ha manifestado la gloria de su siervo Jesús, al que ustedes entregaron y rechazaron ante Pilato, quien había resuelto dejarlo en libertad. Ustedes rechazaron al Santo y al Justo, pidieron que se diera libertad a un asesino y mataron al autor de la vida. Pero Dios lo ha resucitado de entre los muertos, y nosotros somos testigos de ello.
Ya sé, hermanos, que lo hicieron por ignorancia, igual que sus jefes. Pero Dios cumplió así lo que había anunciado por los profetas: que su Mesías tenía que padecer.
Por tanto, arrepiéntanse y conviértanse, para que sean borrados sus pecados.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

 

Salmo Responsorial

Sal 4, 2.4.7.9

En ti, Señor, confío.
Leva in signum super nos lumen vultus tui, Domine.

 

Respóndeme cuando te invoco, Dios mío mi salvador; tú, que en la angustia me diste alivio, ten piedad de mí y escucha mi oración.
En ti, Señor, confío.
Leva in signum super nos lumen vultus tui, Domine.

 

Sepan que el Señor me ha mostrado su amor; el Señor me escucha cuando lo invoco.
En ti, Señor, confío.
Leva in signum super nos lumen vultus tui, Domine.

 

Hay muchos que dicen: "Quién nos mostrará la felicidad?" Haz brillar sobre nosotros la luz de tu rostro.
En ti, Señor, confío.
Leva in signum super nos lumen vultus tui, Domine.

 

Me acuesto tranquilo y en seguida me duermo, porque sólo tú, Señor, me haces descansar en paz.
En ti, Señor, confío.
Leva in signum super nos lumen vultus tui, Domine.

 

Segunda lectura

Cristo es la víctima de propiciación por nuestros pecados y por los del mundo entero

 

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan
2, 1-5

Hijos míos, les escribo estas cosas para que no pequen. Pero si alguno peca, tenemos ante el Padre un abogado, Jesucristo, el Justo. El se ha entregado como víctima por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino por los del mundo entero.
Sabemos que conocemos a Dios, si cumplimos sus mandamientos. El que dice: "Yo lo conozco", pero no cumple sus mandamientos, es un mentiroso y la verdad no está en él. En cambio, el amor de Dios llega verdaderamente a su plenitud en aquel que cumple su palabra. Esta es la prueba de que estamos en él.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

 

Aclamación antes del Evangelio

 

Aleluya, aleluya.
Señor Jesús, haz que comprendamos la Sagrada Escritura. Enciende nuestro corazón mientras nos hablas.
Dómine Iesu, áperi nobis Scriptúras; fac cor nostrum ardens dum lóqueris nobis.
Aleluya.

 

Evangelio

Está escrito que Cristo tenía que padecer y tenía que resucitar de entre los muertos al tercer día

 

† Lectura del santo Evangelio según san Lucas
24, 35-48

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, los discípulos contaban lo que les había ocurrido cuando iban de camino y cómo habían reconocido a Jesús al partir el pan.
Estaban comentando lo sucedido, cuando el mismo Jesús se presentó en medio y les dijo:
"La paz esté con ustedes".
Espantados y llenos de miedo, creían ver un fantasma. Pero él les dijo:
"¿De que se asustan? ¿Por qué surgen dudas en su interior? Vean mis manos y mis pies; soy yo en persona. Tóquenme y convénzanse de que un fantasma no tiene ni carne ni huesos, como ven que yo tengo".
Y dicho esto, les mostró las manos y los pies. Pero como aún se resistían a creer por la alegría y el asombro, les dijo:
"¿Tienen algo de comer?"
Ellos le dieron un trozo de pescado asado. El lo tomó y lo comió delante de ellos. Después les dijo:
"Cuando aún estaba entre ustedes les dije que era necesario que se cumpliera todo lo escrito sobre mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos".
Entonces les abrió la inteligencia para que comprendieran las Escrituras; y les dijo:
"Estaba escrito que el Mesías tenía que morir y resucitar de entre los muertos al tercer día, y que en su nombre se anunciaría a todas las naciones, comenzando desde Jerusalén, la conversión y el perdón de los pecados. Ustedes son testigos de estas cosas".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

 

[Misa]

Se dice "Credo".